El bebé 7000 000000: Malthus no ha perdido el debate aún (*)

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La economía está compitiendo con Thomas Malthus tras el nacimiento del habitante planetario 7000 000000. La población mundial ha crecido de 2,5 mil millones a 7 mil millones tan sólo en el transcurso de mi vida, así que hay augurios de alarma. Sin embargo, esta señal llega a un momento cultural muy diferente a la bebé de seis mil millones, hace doce años.  Algunos ven más allá de más cantidad de las bocas hambrientas por alimentar o de la escasez de recursos naturales y por agotarse, por lo que están muy preocupados con la prospección de nuevos consumidores de demanda energética mundial y sobre el crecimiento en el futuro. Y tienen en su punto de vista algunos elementos de juicio válidos. La última década tuvo un crecimiento vertiginoso económico, sin embargo, pareciera más bien ser más precario que lo que aparenta, pues se han incorporado en un crecimiento acelerado, grandes países densamente poblados como China, India y Brasil. Al mismo tiempo, la expectativa malthusiana de un mundo luchando por energía  y alimentos, ha sido archivada. La explotación de nuevos y grandes depósitos de gas, ha socavado a su vez los supuestos acerca de cualquier agotamiento prematuro de los recursos energéticos no renovables-.

En los últimos cuarenta años hemos visto un aumento de tres y media veces la producción de alimentos. El suministro de alimentos se ha mantenido creciendo en gran medida junto con la población y el hambre. Los disturbios por el pan en Túnez y Egipto a principios de la primavera árabe, eran más a menudo una consecuencia de los bajos ingresos o aumento de los precios, no la escasez global. De hecho, es un agudo desafío al pensamiento convencional, pues en la actualidad hay más obesos que personas que padecen hambre en el mundo.

Los patrones de población se concentran de manera muy diferente en un mundo cada vez más urbanizado con ciudades con edificios de apartamentos y casas estrechas y repletas de personas. A pesar de que lleva la dislocación social y a menudo a la pobreza , se sigue dando un gran movimiento de mano de obra excedente desde un ineficiente y saturado sector agropecuario, hacia las áreas metropolitanas, hace que de la primera que sea más eficiente, y el segundo un mercado cada vez mayor no sólo para los agricultores, sino para una amplia gama de bienes y servicios por parte de los nuevos habitantes urbanos que pasan a convertirte y de manera escalonada en nuevos consumidores.

Pero el crecimiento demográfico se está desacelerando. Ahora es la mitad de la tasa anual de lo que fue en la década de 1960. De hecho, muchos países ricos, especialmente en Europa, se enfrentan a una inminente escasez de mano de obra, a menos que relajen sus leyes de inmigración. No será hasta 2050 que la población mundial crece los 2 mil millones siguientes. Y casi ninguno va a nacer en Europa.
Esta desaceleración demográfica mundial ha sido causada por los padres que respondieron a un cambio fundamental en su vida económica, donde los niños ya no son un recurso para ayudar en los campos, pero sí representan un costo. Están recurriendo a la planificación familiar para limitar el tamaño de sus familias .
Sin embargo, esta población extra no va a incidir en gran medida sobre el cambio climático global como muchos de nosotros ahora lo hacemos. Dejando a un lado el posible impacto de las tecnologías verdes, la mayoría de los recién llegados va a nacer en los países que emiten alrededor de una vigésima parte del carbono de los países desarrollados. Ellos entonces, no son el problema.

 ¿Eso significa que debemos ser totalmente optimistas al saludar este lunes a luz el lunes a la persona 7000 000000 del mundo? No. La mayor tasa de crecimiento de la población es en los países más pobres, especialmente en África. De hecho, más de la mitad del crecimiento de aquí a 2050 será en ese continente. Aunque algunas partes de África puede ser capaz de absorber estos números adicionales, algunos países están atrapados en una trampa de la debilidad endémica económica y política, la degradación ambiental y la inseguridad alimentaria sin ninguno de los incentivos del empleo moderno para fomentar la transición a una familia más pequeña. Así que el hambre, como en la actualidad en Somalia, se va a quedar con nosotros.

Mientras que los maltusianos modernos pueden haber estado equivocados por ahora acerca de la situación de la energía, es dudoso que semejantes noticias nos hagan felices, pues se encuentra a la vuelta de la esquina otros problemas como la escasez de agua, o las ganancias en crecimiento cada vez más lento en la productividad agrícola, ya que las dietas urbanas aumentará la demanda de alimentos a un ritmo mucho más rápido de crecimiento que el de la población. Tenemos un modelo de desarrollo occidental, que ha tenido unos pocos, si aún no, muchos, que viven más allá de los medios del mundo. Así como en un rápido crecimiento las clases medias en países como China e India que pretenden emular los patrones de consumo occidentales, y será entonces, cuando quedarán manifiestas las tensiones reales en nuestros sistemas globales.
El mundo es un lugar sobrecargado, pero no porque no hay espacio para nuestro vecino 7000 000000. El problema no es tanto acerca de que hay muchos de nosotros en el planeta, es más bien acerca de cómo elegimos vivir. Malthus bien podría pensar que no ha perdido el debate todavía.

Mark Malloch-Brown
El autor es presidente para Europa, Oriente Medio y África en FTI Consulting, y ex jefe del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas.

Fuente:
(*) Malloch-Brown Mark (October 31, 2011) The seven billionth baby: Malthus has not lost the argument yet. The Financial Times Ltd 2011 Disponible en: http://blogs.ft.com/the-a-list/2011/10/31/malthus-has-not-lost-the-argument-yet/#axzz1cO2vqW00

Traducción Filosofía en Costa Rica: Weblog: https://filosofiacr.wordpress.com

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Bebe 7000 000000

Bebe 7000 000000

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The seven billionth baby: Malthus has not lost the argument yet

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Economics is competing with Thomas Malthus as the world’s seventh billion inhabitant is born. Global population has grown from 2.5bn to 7bn just in my lifetime, so there is plenty to alarm doomsayers. But this landmark arrives at a very different cultural moment to the six billionth baby, twelve years ago.
Some see beyond the extra hungry mouths to feed or scarce natural resources exhausted, and are excited by the prospect of new consumers that will power global demand and growth in the future. They have a point. The last decade or so of dizzy economic growth, however precarious it currently looks, has lifted up large, heavily-populated countries such as China, India and Brazil. At the same time, the Malthusian expectation of the world running out of energy and food has also been pushed back. The development of shale gas deposits has started to turn assumptions about any early exhaustion of non-renewable energy resources on its head.
Over the last forty years we have seen a three and a half fold increase in food production. Food supply has largely kept up with population and famine. The bread riots in Tunisia and Egypt at the beginning of the Arab Spring, were more often a consequence of low incomes or rising prices, not global shortage. Indeed, in a savage challenge to conventional thinking, there are now more obese than hungry people in the world.
Population patterns stack up very differently in an increasingly urbanised world of cities with apartment buildings and tightly-packed homes. Although it brings social dislocation and often poverty, the great movement of surplus labour from an inefficient, over-crowded agricultural sector to metropolitan areas makes the former more efficient, and the latter an ever-growing market not just for farmers but for a range of goods and services as the new urbanites step onto the consumer escalator.
But population growth is slowing. It is now half the annual rate of what it was in the 1960s. Indeed many rich countries, notably in Europe, face imminent labour shortages unless they relax their immigration laws. It won’t be until 2050 that world population grows by the next 2bn. Almost none will be born in Europe.
This global demographic slowdown is down to parents responding to a fundamental shift in their economic lives where children are no longer a resource to help in the fields, but a cost. They are turning to family planning to limit the size of their families.
While modern Malthusians may have been wrong for now about the energy situation, it is doubtful that similar happy surprises lie around the corner when it comes to water scarcity, or the slower gains in agricultural productivity as urban diets increase food demand at a much faster rate than population growth. We have a western development model, which has had the few, if not yet the many, living way beyond the world’s means. As fast-growing middle classes in countries such as China and India emulate western consumption patterns, the real stresses on our global systems will be exposed.
Mientras que los maltusianos modernos pueden haber estado equivocados por ahora acerca de la situación de la energía, es dudoso que semejantes noticias nos hagan felices, pues se encuentra a la vuelta de la esquina otros problemas como la escasez de agua, o las ganancias en crecimiento cada vez más lento en la productividad agrícola, ya que las dietas urbanas aumentará la demanda de alimentos a un ritmo mucho más rápido de crecimiento que el de la población. Tenemos un modelo de desarrollo occidental, que ha tenido unos pocos, si aún no, muchos, que viven más allá de los medios del mundo. Así como en un rápido crecimiento las clases medias en países como China e India que pretenden emular los patrones de consumo occidentales, y será entonces, cuando quedarán manifiestas las tensiones reales en nuestros sistemas globales.
The world is an over-burdened place, but not because there is no room for our seventh billion neighbour. The problem is less about how many of us there are, and more about how we choose to live. Malthus might feel he has not lost the argument yet.

Mark Malloch-Brown
The writer is chairman for Europe, Middle East and Africa at FTI Consulting, and former head of UN Development Programme.
(*) Malloch-Brown Mark (October 31, 2011) The seven billionth baby: Malthus has not lost the argument yet. The Financial Times Ltd 2011 Avaivable on: http://blogs.ft.com/the-a-list/2011/10/31/malthus-has-not-lost-the-argument-yet/#axzz1cO2vqW00

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